INTELIGENCIAS
MÚLTIPLES
Son las habilidades
que se tiene para dar solución a un problema nuevo.
Todos los seres
humanos las tienen desarrolladas pero cada una en diferentes niveles lo cual
depende del ambiente y la cultura en la que se desarrolla la vida diaria, el
uso de ellas depende directamente de las necesidades de cada individuo.
Por primera vez, en
1993, Gardner señaló que existen siete inteligencias, añadiéndose luego una
octava, la naturalista.
Estas son:
- · La inteligencia lingüística-verbal: capacidad de emplear de manera eficaz las palabras, manipulando la estructura o sintaxis del lenguaje, la fonética, la semántica y sus dimensiones prácticas.
- · La inteligencia física-cinestésica: habilidad para usar nuestro propio cuerpo para expresar ideas y emociones, y sus particularidades de coordinación, equilibrio, destreza, fuerza, flexibilidad, así como propioceptivas y táctiles.
- · La inteligencia lógica-matemática: capacidad de manejar números, relaciones y patrones lógicos de manera eficaz, así como otras funciones y abstracciones de este tipo.
- · La inteligencia espacial: habilidad de apreciar con certeza la imagen visual y espacial, de representarse gráficamente las ideas y de sensibilizar el color, la línea, la forma, la figura, el espacio y sus interrelaciones.
- · La inteligencia musical: capacidad de percibir , distinguir, transformar y expresar el ritmo, timbre y tono de todas las notas musicales.
- · La inteligencia interpersonal: posibilidad de distinguir y percibir los estados emocionales y signos interpersonales de los demás y responder de forma afectiva a dichas acciones de manera práctica.
- · La inteligencia intrapersonal: capacidad para formarse un modelo ajustado, tener conocimiento de uno mismo y conciencia de los estados de ánimo interiores, intenciones, motivaciones..
- · La inteligencia naturalista: capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elementos del medio ambiente.
COMO INFLUYE LA MÚSICA
EN LAS PERSONAS.
Hace mucho tiempo que
el ritmo, el sonido, la armonía y la melodía que conforman la música se han
empleado en tratamientos médicos. Si bien es cierto que la música no cura por
sí sola, hoy en día, muchos terapeutas apuestan por ella –por la musicoterapia- por los beneficios que reporta
a la hora de reducir los síntomas de ciertas patologías.
No cabe duda que la
música influye de forma directa en nuestro estado de ánimo. Hay estudios
médicos que demuestran sus efectos sobre la presión arterial, la frecuencia
cardíaca e incluso, la saturación de oxigeno.
Las áreas límbicas del
cerebro -las cuales se asocian a nuestras
emociones- se ven afectadas directamente
por el ritmo y la tonalidad. También se ha observado que el procesamiento del timbre está asociado
con la activación de la denominada red neuronal por defecto, que son un
conjunto de regiones que podría ser responsable de la actividad que desarrolla
nuestra mente mientras está en reposo y que también está vinculada con los
procesos de divagación y de creatividad.
Podríamos decir que,
al igual que sucede con otro tipo de estímulos, cuando escuchamos música, esta
produce en nosotros respuestas de muy diferente tipo y que nos lleva a
expresarnos y a transmitir dicha energía hacia el exterior y esto lo hacemos en
función de las características biofisiológicas afectivas y psicológicas de cada
uno, es decir, nuestra edad, estado psicológico o anímico, etapa de desarrollo
personal…
La música y los
sonidos que escuchamos también pasan a formar parte de nuestro archivo personal, por así decirlo. Es decir, a través
de nuestros gustos musicales, proyectamos nuestra personalidad y podemos
manifestar, por ejemplo, cómo somos, lo que sentimos en un determinado momento
o nuestro estado anímico.